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La
Parroquia de la Asunción, conocida popularmente como "Iglesia
Vieja", data del s. XVI, empezando su construcción en 1512
y finalizándose cuarenta años después. De planta
rectangular con unas dimensiones de 40 metros de longitud por 14,5 de
anchura, consta de una sola nave de estilo gótico con bóveda
de crucería y capillas laterales entre los contrafuertes.
El trazado gótico de la nave se divide en cinco tramos y el sexto
tramo es renacentista de forma poligonal, en cuya parte superior se encuentra
el retablo mayor perdido en la primera mitad del s. XVII. Los accesos
se encuentran en los laterales del ábside de influencia escurialiense,
permitiendo el paso una de ellas a la antesacristía y sacristía
y la otra a la torre del Campanario. Destaca en la fachada septentrional
una portada flamígera enmarcadas en arquivoltas y ornamentada en
su tímpano por su titular. Además en el neoclasicismo se
incorpora otra portada hoy tapiada.
Los destrozos producidos durante la Guerra Civil, dejaron su interior
en estado deplorable, perdiéndose sus esculturas y pinturas. En
los últimos años se han efectuado obras de restauración
que han consolidado definitivamente su estructura.
La arquitectura del templo sigue un modelo parecido a otros templos de
esta época, situados en ciudades de alrededor. Destaca la torre
renacentista, construida a mitad del s. XVI, con un friso con cabezas
esculpidas mezclando armonía y esbeltez. Posee una base rectangular
de 8,10 m de lado y 35 m de altura, dividida en cuatro pisos. En el último,
encontramos ventanas de parteluz, campanas y un gran friso con curiosa
serie de cabezas esculpidas con motivos distintos en cada cara. En la
cara Norte se distinguen 7 caballeros, representando la nobleza del s.
XVI., en la cara Oeste, las figuras de varios personajes del clero, en
la Este los rostros de dos mujeres, soldados, etc. En la cara Sur se divisa
el rostro de dos jóvenes con expresión angustiosa, dos calaveras....
En el último tramo se encuentra una cúpula piramidal y octogonal,
además encontramos en las cuatro aristas esculpidas, cuatro cabezas
tres de ellas de hombre (representando la juventud, madurez, vejez) y
otra del león.
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