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FIESTAS PATRONALES

 

Las Fiestas Patronales de Yecla, tienen su origen en el reclutamiento de una compañía de yeclanos bajo el mando del Capitán Martín Soriano Zaplana, que marchan a la "Guerra de Cataluña" en 1642, estableciéndose en el puesto de guarnición fijado en las tierras castellonenses de Vinaroz. El desarrollo favorable de la contienda facilita que no tengan que ir a puestos de vanguardia y que, tras medio año de acuartelamiento, regresen todos, sin ninguna baja.
El sentimiento religioso de aquellos yeclanos les llevó, en actitud de agradecimiento, por lo incruento de su expedición, a subir al Santuario del Castillo, en acción de gracias, ante la imagen que entonces existía de Ntra. Sra. de la Encarnación, que ya era conocida como Virgen del Castillo.
En el desarrollo de estas fiestas con más de tres siglos y medio de historia, declaradas de Interés Turístico, hay que reseñar el año 1932 en el que el párroco arcipreste José Esteban Díaz, constituye la actual Asociación de Mayordomos de la Purísima Concepción, entidad que se encarga de organizar los actos festivos.
En 1954 se procede a la Coronación Canónica de la Virgen del Castillo, por decisión del Papa Pío XI. A partir de entonces, el arraigo de la fiesta entre los yeclanos ha ido incrementándose continuamente, fructificando nuevos actos como la Ofrenda de Flores, las actividades de las diversas escuadras, el pregón, los actos culturales de mayo y noviembre, etc.
Las Fiestas de Yecla, comienzan el 5 de diciembre con el llamado Acto del Beneplácito, en el que el Presidente de la Asociación de Mayordomos pide permiso a la primera autoridad municipal para que den comienzo las Fiestas. Por la tarde, "alabarderos" y "tamboreros" invitan al vecindario a sumarse a la fiesta. El día 6 por la mañana se celebra una Misa de Pajes, desarrollándose por la tarde el acto del Beso de la Bandera de toda la soldadesca que integra la Compañía Martín Soriano Zaplana.
El Día de la Bajada, se inicia con la Alborada, en el atrio de la Basílica de la Purísima para a continuación encaminarse, disparándose siempre los arcabuces, hasta el Santuario del Castillo, desde el que proceden al traslado de la Patrona de Yecla hasta su Basílica. En el recorrido, el Mayordomo juega la Bandera ante la Virgen, a la salida del Santuario, en el llamado Paso de la Bandera y a la entrada la Basílica, mientras que los arcabuces, sin interrupción, intensifican sus disparos.
Ese mismo día, por la tarde, las diferentes escuadras proceden al acto de la Ofrenda de Flores, tras un recorrido por las calles céntricas de la ciudad.
El día 8 de diciembre, día grande de estas Fiestas, el nombramiento de "clavarios" y el desfile de la soldadesca, da paso a la Procesión con la imagen de la Patrona, en la que el Mayordomo repite el mismo ritual con la Bandera, a la salida y especialmente a la entrada de la Virgen a la Basílica, en medio de un estruendo ensordecedor de todos los arcabuces disparando.
Por último, a los nueve días como mínimo, en el domingo siguiente, con el mismo orden, protocolo y ceremonial observado en la Bajada se procede a la Subida de la Virgen a su Santuario.
Todos los integrantes del cortejo, visten el uniforme reglamentario que consta de un sombrero negro, tipo apuntado, que penden cuatro bolas y con los picos en columna, llevando en lana negra con solapas en triángulo y paño vuelto. El pantalón y corbata de lazo es del mismo color y la camisa, blanca. También portan, anudado al costado izquierdo un fajín de raso azul cielo, rematado con borlas celestes.
El arma reglamentaria para realizar las salvas con pólvora es el arcabuz, con una boquilla de latón con forma de copa abierta y culata de madera en forma trapezoidal y caras planas, al que se adjunta el frasco o cantimplora de la pólvora. Las Ordenanzas que rigen el festejo restringen los disparos de pólvora a los actos oficiales programados.